domingo, 5 de mayo de 2013

No asistiré

Y bueno, sucedió.
Dentro de tres viernes Las tropas de la Garcha.

Estuve en la plaza, la primera vez.
Dos veces más.
Hasta pasamos una tarde viendo las luces, de cómo quedaba la roja y la azul, de los telones, las hueveras. Lo cálido y lo oscuro. La sala-garage donde ensaya.

Y sin embargo, no voy a estar ahí, viéndolo tocar.

No más.
Afuera, sin quererlo.
Como un castigo, como si yo hubiera hecho algo.
Yo así, tan del pasado y él en un escenario con su nuevo violín.

Siendo el Manuel que cancherea
y que está solo, también.


Ah, hoy hace un mes me encontraba con ese ser que nunca imaginé, en el bar.
Qué cosa esto del tiempo...

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