lunes, 20 de mayo de 2013

Insomnio de la muerte

Series, mate, dibujo, apuntes, música, un proyecto facultativo piola y unos pocos amigos.
Sensaciones: varias, nuevas, raras.
Gente que me busca. Yo escapándome de todos.
La valeriana/leche caliente antes de dormir y Grisel Sutelman ahora son amigas.
Poco sueño. Mucho tiempo al pedo.
Y un "me gusta" sorpresivo. De más, de menos, ya no se.

Mi hermana volvió un poco loca y me dijo lo siguiente acerca del temita:
"no se da cuenta del peso de su acción"

Aguante Trudy.

domingo, 5 de mayo de 2013

No asistiré

Y bueno, sucedió.
Dentro de tres viernes Las tropas de la Garcha.

Estuve en la plaza, la primera vez.
Dos veces más.
Hasta pasamos una tarde viendo las luces, de cómo quedaba la roja y la azul, de los telones, las hueveras. Lo cálido y lo oscuro. La sala-garage donde ensaya.

Y sin embargo, no voy a estar ahí, viéndolo tocar.

No más.
Afuera, sin quererlo.
Como un castigo, como si yo hubiera hecho algo.
Yo así, tan del pasado y él en un escenario con su nuevo violín.

Siendo el Manuel que cancherea
y que está solo, también.


Ah, hoy hace un mes me encontraba con ese ser que nunca imaginé, en el bar.
Qué cosa esto del tiempo...

martes, 30 de abril de 2013

Así estamos

1:28 de la mañana de un martes pre-feriado.
Yo leyendo sociología

mientras tanto...
Perry está en la tele, Chancho a Cuerda en el reproductor...
Y el feisbuk me recuerda esto a cada instante-
Increíble.



domingo, 28 de abril de 2013

¿Y ahora qué?

Lo extraño. Partes de él, momentos.
El vendaval finalmente se desató un sábado gris casi de lluvia, en un tren lleno de gente, pero yo me sentía completamente sola.
Y así lloré y lloré y las carilinas no alcanzaban. Fue una eternidad.
Después María vino a casa y me trajo mucha calma. Fuimos a Cossab. Yo me pedi una I.P.A y recordaba que no hace mucho, estábamos todos ahí, riendonos, comiendo papitas con cheddar.
Pero ahora eramos nosotras dos nada más, hablando de él, intentando explicar (nos) lo que nunca vamos a entender.

Y como quien no quiere la cosa, un día vamos con María a un bar a escuchar a su profe que tiene un dúo de folclore. Todo marcha muy lindo hasta que la gente pide "'¡otra, otra!" y ellos, habiendo tantas canciones en el mundo, eligen complotarse contra mí y sus voces empiezan a sonar con un... "a este Manuel que yo canto"

Nada, una mierda increíble. Me tuve que ir afuera y otra vez las lágrimas hasta que, por fin, escuché los aplausos y volví a entrar.

Y así pasaron, hasta hoy, tres semanas sin hablar. Sólo unos mails de por medio. La nada misma.
Y así el feisbuk muy hijo de puta me juega una mala pasada y me dice "Escribe un nuevo mensaje - Agnosis Moné"
¿QUÉ? ¿Por qué?

El miércoles fue el cumpleaños de Juan. No fui, él sí. Y está como siempre, como últimamente.

Ya está, tengo que caer en que no lo voy a ver más. Me cuesta mucho dejarlo atrás, no es algo que quiera hacer pero no sé si tengo otra opción.

Y ahora qué.
No se.
Cómo seguir con tantas cosas que me recuerdan que está ahí, en cada rincón.




martes, 2 de abril de 2013

Cae y nada pasa.


Diría Pez. Si, un juego de palabras si te lo pones a pensar.
Pero bueno, la cuestión es que en ciertos momentos del día siento que no pasa nada y a su vez que pasa de todo. Momentos en que puedo dormir una siesta de seis horas desapareciendo del mundo (exceptuando si sueño con algo que luego recuerde) o que, al contrario, agarro libro, apuntes, guitarra, cuevana y quiero hacer todo eso y un poco más también.
Pero claro que está ese momento del día en que algo me empieza a pesar. Su presencia-ausencia. Eso dispara mil sensaciones encontradas, una tras otra.
Acto seguido busco en mi cabeza situaciones, palabras que hagan darme cuenta que todo está bien. Pero sistemáticamente aparece el desequilibrio que consta de incertidumbre, temores, enojos y todo termina en un ¿qué carajo está pasando?
Realmente no lo se y me pone mal. Es como tener que resolver un caso y no contar con las pistas necesarias o los testigos claves del hecho.
Me pesa esta situación de "no saber" y me pregunto cuándo va a ser el día en que se desate el vendaval. ¿Faltará mucho? Claramente las chances de que eso no suceda, en mi cabeza, son ínfimas. Casi que lo estoy esperando para sacarme "cierto" peso de encima y seguir con mi vida.
Pero él también es parte de ella, ¿qué digo entonces?. ¿Qué hago con esto que me pasa?
Ahora llueve. Hace rato largo que pude lograr cargar una película y sin embargo pienso que llueve y que tengo una película frente mio y quisiera estar con él, tirados en su cama abrazándonos y todo lo demás. Y me pregunto por qué solo soy yo la que quiere eso. Eso no está bien. O sí. O si, pero a medias. Nunca se sabe si uno está sintiendo bien o mal. Eso no existe. Uno siente y ya, arreglate con eso, querida. ¿pero cómo?
Y son las 4:11. No voy a desprovechar hoy también que la película se cargó del todo. Mentalmente, voy a desaparecer un rato de todo esto.


miércoles, 20 de marzo de 2013

No quiero. Si quiero.


No te quiero abandonar pero no tengo qué ofrecer.
Después de todo sigo acá
cual sujeto esperando un bondi que sabe que nunca pasa, pero igual lo espera
con paciencia
y luego con la resignación mas grande del mundo.
Si, es cierto, nadie sabe que estamos haciendo acá
pero realmente, ¿nos queremos ir?

martes, 19 de marzo de 2013

¿Qué te pesa?

Estaba yo en el consultorio y la mamá de una nena le dijo a su hija: "no, no es cansancio. Siento peso. Me siento pesada" 

Me inquietó escuchar "esa" palabra. ¿Cuál sería la diferencia?

Y entonces me llevó a preguntarme qué es lo que pesa y qué es lo que siento liviano en mi.

De todas formas, la mujer tenía una sonrisa.