No te quiero abandonar pero no tengo qué ofrecer.
Después de todo sigo acá
cual sujeto esperando un bondi que sabe que nunca pasa, pero igual lo espera
con paciencia
y luego con la resignación mas grande del mundo.
Si, es cierto, nadie sabe que estamos haciendo acá
pero realmente, ¿nos queremos ir?
No hay comentarios:
Publicar un comentario