domingo, 28 de abril de 2013

¿Y ahora qué?

Lo extraño. Partes de él, momentos.
El vendaval finalmente se desató un sábado gris casi de lluvia, en un tren lleno de gente, pero yo me sentía completamente sola.
Y así lloré y lloré y las carilinas no alcanzaban. Fue una eternidad.
Después María vino a casa y me trajo mucha calma. Fuimos a Cossab. Yo me pedi una I.P.A y recordaba que no hace mucho, estábamos todos ahí, riendonos, comiendo papitas con cheddar.
Pero ahora eramos nosotras dos nada más, hablando de él, intentando explicar (nos) lo que nunca vamos a entender.

Y como quien no quiere la cosa, un día vamos con María a un bar a escuchar a su profe que tiene un dúo de folclore. Todo marcha muy lindo hasta que la gente pide "'¡otra, otra!" y ellos, habiendo tantas canciones en el mundo, eligen complotarse contra mí y sus voces empiezan a sonar con un... "a este Manuel que yo canto"

Nada, una mierda increíble. Me tuve que ir afuera y otra vez las lágrimas hasta que, por fin, escuché los aplausos y volví a entrar.

Y así pasaron, hasta hoy, tres semanas sin hablar. Sólo unos mails de por medio. La nada misma.
Y así el feisbuk muy hijo de puta me juega una mala pasada y me dice "Escribe un nuevo mensaje - Agnosis Moné"
¿QUÉ? ¿Por qué?

El miércoles fue el cumpleaños de Juan. No fui, él sí. Y está como siempre, como últimamente.

Ya está, tengo que caer en que no lo voy a ver más. Me cuesta mucho dejarlo atrás, no es algo que quiera hacer pero no sé si tengo otra opción.

Y ahora qué.
No se.
Cómo seguir con tantas cosas que me recuerdan que está ahí, en cada rincón.




No hay comentarios: